Amores de Princesas en el 2009

lunes, 7 de diciembre de 2009
Queridos lectores, hoy otra vez con ustedes Mrs. Tabla para recordarles que a pesar del tiempo en el que vivimos, acelerado y libertino. Existe una base social que no ha evolucionado y los motivos que tiene.
El tema que escogí para el día de hoy es el amor, específicamente en el caso de las mujeres, que solíamos ser demasiado mojigatas, fieles y sentimentales. ¿Como vemos el amor a finales del 2009? Como un sentimiento que viene y va, lo recogemos y lo tiramos como a los calcetines o la ropa interior.
Creo que el problema recae en las historias que nos hacen nuestras madres durante el tiempo de nuestra infancia y la aceleración con la que vivimos en los nuevos tiempos. Crecimos con el cuento del príncipe azul que rescata a la princesa. En la adolescencia nos comenzamos a dar cuenta que los príncipes son difíciles de encontrar y a causa de los nuevos tiempos, dejamos a un lado la parte de la princesa encerrada en la torre, nos armamos de valor y vamos de fiesta en fiesta besando sapos, con la esperanza claro de que alguno se convierta en el príncipe azul.

Llegamos a la edad universitaria un poco cansaditas de besar sapos y no muy seguras de que seamos princesas. No hemos encontrado al príncipe azul obviamente, nos preguntamos si acaso se habrá despintado un poquito, o quizás le dio complejo de camaleón y cambio de color. El caso es que comenzamos nuestra casería de un príncipe de cualquier color, ya no discriminamos que eso es muy malo. Entre una cosa y la otra seguimos besando sapos y buscando desesperadamente constatar que somos unas autenticas princesas y no unas simples plebeyas. Entonces es cuando el sapo nos hace el cuento de que en estos tiempos los “sapos encantados” necesitan algo más que un beso para convertirse en príncipe y saz nosotras de tontas terminamos casadas con el sapo ya sea porque jamás encontramos al dichoso príncipe o este se volvió gay o con el cuento del sapo encantado terminamos teniendo sapitos reales.

Algunos sapos sí que estaban encantados y terminan desapareciendo misteriosamente a la primera barriga, pero otros, nos toca sacarlos a escobazos de nuestro lado y mira que no es un asunto fácil. Primero tenemos que darnos cuenta que el sapo se convierte en todo menos en un príncipe y que está mucho más lejos de ponerse azul. Recoger nuestra autoestima del suelo y reconocer que así quizás no seamos princesas, siempre seremos mejor que un sapo con complejo de transformer. Nos toca volver a sentirnos como princesas pero trabajar como plebeyas para mantenernos.

A pesar de que nos alejamos del sapo y seguimos con nuestra vida esa inseguridad y ese deseo de que nos digan que somos princesas. Esa vieja costumbre de besar sapos y esperar muy en el fondo que mágicamente se vuelvan príncipes. Esa soledad que tanto pesa y la falta de una buena cobija gruesa para quitarnos el frio hace que amemos a todos los sapos que se cruzan en nuestro camino. Que nos entreguemos esperando todo y que derramemos mil y una lagrima cuando vemos que por más que les decimos que los amamos no se transforman en príncipes.

Mrs. Tabla le dice hoy a todas sus amigas, Que somos mucho mejor que unas simples y antiguas princesas. Somos mujeres de un nuevo siglo. Que no necesitamos de ningún príncipe. Necesitamos un hombre que nos acompañe y nos quiera. No necesitamos enamorarnos del amor y debemos evitar buscar la perfección porque el hombre está muy lejos de ser perfecto y tan cerca de ser lo más imperfecto sobre la tierra. No está mal que estemos dispuestas y disponibles para enamorarnos. No importa cuánto dure el sentirse enamorada es el sentimiento más inexplicable y maravilloso del mundo. Mejor que la droga más reciente del punto más famoso. Pero no nos volvamos adictas al amor. Todos los excesos son perjudiciales. Las relaciones deben llevarse con calma. El corazón necesita un tiempo para volver a estar en pie. Hasta al muerto hay que llorarlo y enterrarlo.

Si nos tomamos la vida con calma, viviendo lo que tengamos que vivir sin forzar nada. Sin acelerarnos. Igual nos llenaremos de experiencias maravillosas y sufriremos menos.

Ahora se despide Mrs. Tabla, pidiéndoles que tomen las cosas con más calma y recordándoles que luego de besar un sapo suelen aparecer verrugas, aplíquense una buena cremita y esperen a que se curen, antes de lanzarse a besar otro sapo.

3 comentarios:

  1. eva dijo...:

    wow!! fascinante!! un texto precioso..con mui ciertas palabras y a la vez con un toke divertido!!
    mrs tabla es la mejor!
    sige escribiendo que eres fantastica!!!

  1. vicky dijo...:

    aún no captaba como iva esto!
    Te vuelvo a dejar el comentario xq era para este aunq e leido todos tus textos y me encantan!
    De verdad q me gusta mucho, esos sapitos tan ciertos a los q describes, q si los tratas con un poco de calma quizá te agan pasar mucha y mucha felicidad!
    Me gusta!sí, está genial, sigue haciendolo q yo me sigo pasando.Besotessss.Vicky